Cuando Blanc comenzó a llamar la atención de los grandes clubes europeos fue finalmente el Barca entrenado por Bobby Robson quien acabó fichandolo. En una temporada triunfal, Blanc logró ganar en el conjunto azulgrana una Supercopa de España contra el Atlético de Madrid, una Recopa de Europa contra el París Saint-Germain, y una Copa del Rey contra el Real Betis Balompié.
Sus frecuentes lesiones le impidieron afianzarse en el once titular del Barcelona. Tras un año en el Barça, Blanc decidió abandonar el club pensando en asegurar su participación en la Copa Mundial de Fútbol de 1998 disputada en Francia.